Preguntas frecuentes

Preguntas de ventas

Además del precio de la vivienda, considere impuestos como el ITP para segunda mano o IVA en vivienda nueva, gastos de notaría y registro de la propiedad. También pueden incluirse honorarios de agencia y gestoría para la documentación legal. Estos gastos suelen representar entre un 10% y 15% del valor del inmueble, por lo que es importante planificarlos con antelación para evitar sorpresas durante la compra.

No es obligatorio salvo que financie la compra con hipoteca, en cuyo caso el banco exige un seguro de daños y responsabilidad civil. Contratar un seguro adicional es recomendable para cubrir riesgos como incendios, robos o daños a terceros, ofreciendo mayor protección para la inversión y tranquilidad para los propietarios en la Costa del Sol.

El proceso desde la firma del contrato de arras hasta la escritura pública suele tardar entre uno y tres meses, dependiendo de la disponibilidad de notarios, la rapidez en la obtención de certificados y la coordinación con bancos y gestores. Una planificación adecuada y asesoría profesional pueden reducir retrasos y garantizar un cierre seguro de la operación.

Para vender, es necesario tener la escritura de propiedad, certificado de eficiencia energética, cédula de habitabilidad, IBI al día y certificado de cargas si las hubiera. También se recomienda aportar recibos de suministros y documentación de reformas. Tener todo listo agiliza la venta y genera confianza en los compradores, cumpliendo con la normativa vigente.

Sí, los extranjeros pueden adquirir propiedades en Málaga. Es necesario obtener un NIE, cumplir con obligaciones fiscales y registrar la propiedad a su nombre. Contar con asesoría legal y financiera ayuda a cumplir la normativa española y andaluza, evitando problemas legales o fiscales en el futuro.

El ITP grava la compra de viviendas de segunda mano y lo paga el comprador. Se calcula aplicando un porcentaje sobre el precio de venta, regulado por la Junta de Andalucía. Es obligatorio y debe abonarse antes de formalizar la escritura pública, por lo que conocerlo permite planificar correctamente los gastos totales de la compra.

Comprar sobre plano implica pagos fraccionados y riesgos de retrasos, aunque permite personalizar acabados. La vivienda terminada se puede inspeccionar y recibir inmediatamente. Elegir entre ambas opciones depende de la capacidad financiera, tolerancia al riesgo y objetivos, respetando la normativa española de protección al consumidor y urbanística.

Sí, es habitual negociar, especialmente en propiedades con tiempo en el mercado o alto valor. Se recomienda formalizar los acuerdos por escrito y, si es posible, contar con asesoramiento profesional. La negociación puede incluir descuentos, mejoras o condiciones de pago flexibles, siempre cumpliendo la legislación española.

La ley española protege al comprador frente a defectos ocultos: 10 años para daños estructurales y 3 años para vicios menores. Esto permite reclamar reparación, rebaja de precio o resolución del contrato. Inspecciones profesionales previas ayudan a identificar problemas y evitar conflictos legales.

Se inicia con un contrato de arras, seguido de la escritura pública ante notario, pago de impuestos y registro en el Registro de la Propiedad. Durante el proceso se debe aportar toda la documentación legal requerida y cumplir con la normativa vigente. Asesoría jurídica y financiera asegura que la operación sea segura y transparente.